Una juez de EEUU ha aprobado que Google deberá pagar a la Comisión Federal del Comercio estadounidense (FTC, sus siglas en inglés) 22,5 millones de dólares (17,6 millones de euros) por el caso del espionaje a usuarios en Safari a través de 'cookies'. Se trata de la multa más elevada impuesta a una única compañía por la FTC.
El pasado febrero, Google fue acusada de espiar a los usuarios de Safari, el navegador web de Apple. La compañía utilizó un 'software' que permite monitorizar las actividades de los usuarios, de forma que podrían conseguir datos útiles para el envío de publicidad. Sin embargo, Google aseguró que utilizó una conocida funcionalidad de Safari pero siempre "con el consentimiento de los usuarios" y que las 'cookies' "no recababan información personal".